La audiencia celebrada el jueves con la presencia de abogados, entre cámaras y reflectores de televisión, nos remontó al año 1978 cuando se efectuaba el juicio al ex ministro Alberto Santofimio Botero.
En la caldeada audiencia del jueves vimos cómo los abogados defensores del ex presidente Uribe querían hacer la tarea cada uno a su manera, para subir puntos con su cliente. Mientras Granados decía que el juicio era un tema estrictamente judicial, su colega Lombana manifestaba todo lo contrario: que se trataba de un juicio político. Con este precedente se inició el ruidoso episodio de nuestra picaresca política, en donde compareció ante la comisión de acusaciones el polémico ex presidente.
Mientras el ex mandatario acudía a la sala penal de la Corte Suprema a constituirse en parte civil, como “víctima”, en el juicio a la ex senadora Piedad Córdoba, los amigos de la señora del turbante hacían lo propio en la Comisión de Acusaciones de la Cámara, logrando hacerse escuchar por los medios de comunicación allí presentes.
Otrosí: Mientras el representante Augusto Posada, miembro de la Comisión de Acusaciones, dijo que estaba dispuesto a sacar del archivo el Proceso 8000, reviviendo el debate al ex presidente Samper, los amigos de Piedad realizan esfuerzos para tratar de hacer comparecer a Uribe ante la Corte Penal Internacional.
El parlamentario Heriberto Escobar, integrante de la Comisión de Acusaciones, a nombre del PIN, muy amigo del ex gobernador vallecauano Juan Carlos Abadía, abandonado a su suerte en el gobierno de Uribe, dejó sin piso la sonora audiencia.
Por otro lado, el vicepresidente Angelino Garzón, promotor del gobernador Lourido, propende por hacer respetar el buen nombre de Uribe, tomando distancia de quienes pretenden enterrar moral y políticamente el legado uribista.
Recordando las marchas de Gaitán, Uribe recorrió a pie la carrera séptima entre la Plaza de Bolívar y la calle 26, en medio de vítores y rechiflas, señal inequívoca de lo polarizado que está el país. Mientras el presidente Santos, en alocución televisada, denunciaba a una “mano negra de la ultra derecha” que se opone a la ley de víctimas, en tácita referencia a Miguel Gómez Martínez, este congresista se vio obligado a salir del país, al generalizarse las amenazas contra la familia del inmolado líder conservador Álvaro Gómez. Mientras el Presidente decía que los huevitos de la seguridad democrática están muy bien cuidados, por la noche le explotaba una bomba de alto poder dirigida contra la estatua Laureano Gómez, en la 94 con 19, norte de Bogotá.
2021-05-05
El objetivo es brindar "oportunidades reales" que permitan transformar la calidad de vida de los…
No caiga en fraudes: Bancolombia no lo llamará para pedirle claves ni le enviará links…
Los accidentes de tránsito representaron el 55 % de las emergencias atendidas por el Sistema de…
La intervención blindó la estructura con concreto para anular los puntos ciegos que servían como…
Durante la operación, las tropas recibieron apoyo terrestre y atención médica permanente hasta su traslado…
La acción forma parte de la operación Lanza del Sur, que desde 2025 ha afectado…