Por -

Los niños del país sin cielo

Afrontamos el desdén del futuro, la falta de coherencia y la arbitrariedad de los que tienen el poder, sea de las armas, del voto, o la democracia consolidada.

Por Juan Caval

Poder para poder, así se aprende en el país de la misericordia, donde es sinónimo la miseria y el hambre, de la buena gestión administrativa y amor por los administrados, todo por el bien de la patria, esa que nunca enseñaron en la escuela, pero que obligan a entender con el proceder de la vulgaridad de los trámites ante el estado, o la frustrada necesidad de ser atendido medicamente con dignidad y respeto.

Es cierto que ninguno elige donde nacer, ni en cual familia acostumbrar el estómago, pero más cierto es, que a ninguna clase social le enseñaron el valor de la patria, del estado, la administración o los procederes para hacer respetar los derechos. Lamentable es, responder a diario preguntas que deberían ser parte de la educación primaria, así como aprender a sumar, medio leer, medio pensar, sería una verdadera obligación enseñar lo que es un derecho fundamental y sus mecanismos para hacerlos valer en un sistema social de violencia y constantes ataques a la integridad humana.

No importa de cual escuela pública o colegio privado trilingüe es el consultante, al final, estará allá, en el centro internacional del mal gusto, preguntando en un estado poco menor a la sobriedad, qué hacer para recuperar lo que cree que le negaron sin aparente razón.

Da igual la respuesta, a la gente poco le importa lo que pasa a su alrededor, se acostumbró tanto al dolor y a la indiferencia social, que la preocupación por la dignidad de vida, es un problema de poder adquisitivo, no del desarrollo de la comunidad.

El cáncer Colombiano a parte de la increíble mala educación (más en el municipio de Medellín, donde supuestamente ya lo hicieron, donde supuestamente es la más educada) es la indiferencia radical, incluso de nuestras propias causas.

Nos acostumbramos a que nos vean la cara de ingenuos, al desaliento de protestar por la excusa de siempre al no ser escuchados, costumbre de más de cien años, a perder, volver a perder y seguir perdiendo, cuando nos exigen un triunfo, corremos asustados y se busca la excusa casi perfecta para seguir, perdiendo y perdiendo, es como la auto compasión, auto lastima, para ser pobrecito colombianito, es que él no puede, ni podrá.

Dice el mal cantante, pero increíble compositor de nuestra realidad Latinoamericana:

 “Quien no quiere a su patria, no quiere a su madre”

Aquí no queremos ni patria ni madre, el sentimiento de amor por la “tierrita” parece gozar de exclusividad para los partidos de la selección Colombia, y cuando pierde, como es su costumbre, muchos desearían ser de Brasil, los más osados de Argentina, eso, sin contar cuando se tiene televisión por cable, para querer ser Norte Americano.

A los niños, por quienes siento profundo dolor y compasión por la realidad colmada de mentiras que les tocó vivir, les enseñaron que vivir en Estados Unidos, es como en las películas de Disney, que vivir en México es jugar al carrusel y tener un sombrero increíblemente alto, algunos quieren participar en los programas de MTV LA., vivir en Europa, es como la película de las gemelas, con cámara por todas las capitales, pero vivir en Colombia, es no ser protegido, ser violentado sexualmente con facilidad por la falta de prevención (pasa en todo el mundo, pero relacione las cifras frente a otros países para que se quede triste y preocupado por sus hijos), poder tener una pipeta bomba frente a la casa, carecer de educación y futuro.

¿Cuál niño de otro país, quisiera ser colombiano?

¿Cuántos niños colombianos, quisieran ser de otro país, por la ilusión que les vendió la televisión y por la tragedia que viven en el estado de las maravillas del terror y el mal gusto electoral?

Cuando hablan los gobernantes (incluso los inmortales electos) se refieren a la niñez como el futuro del departamento, tanta gracia me causan esas palabras, ellos ven ese futuro por allá, lejano, cuando ya no sean culpables de los hechos notorios de sus decisiones (basta con mirar la indiferencia del nuevo gobernador, por el tema de la ANM, no entiende que esos múltiples ingresos por la minería departamental, ahora estarán en las arcas nacionales, incluso, los materiales de construcción que requiere su familia, para seguir engordando “como es debido” el balance general de la sociedad constructora, posiblemente tenga incrementos en los egresos para poder explotar), los niños se están formando hoy, el mayor presupuesto real, debería estar encaminado a la educación, a la tecnificación de los maestros, (no de los muros).

Es común escuchar hablar de educación a los dirigentes políticos, todos prometen mayor cobertura, y un poco de cosas que asustan en su cumplimiento, por el presupuesto que parecer ser eterno como la bóveda de tío rico, pero la tecnificación en docencia y nuevas formas de educación real, es un cuento que no se quiere contar, esas contrataciones no dan tanta platica como las construcciones de carreteras, como los colegios multimillonarios, o las bibliotecas esculturales (toda la información contenida en la biblioteca cabe en el famoso computador de los 200 US), y más importante, la formación democrática del ciudadano, del que vota por las mentiritas que ellos dicen, a nadie le importa educar al elector, quien quisiera que una población de 45 millones de personas, puedan pensar que es lo conveniente, ninguno de esos “respetables y honorables” dignatarios, quisiera ser controvertido en plaza pública por un estudiante promedio.

Es desalentador el futuro, cuando en las pasadas elecciones pocos jóvenes participaron de las elecciones, admiro a quienes lo hicieron a  través de las redes sociales, así no esté de acuerdo con ellos, pero el hecho de debatir (en la mayoría de casos sin argumentos, más con pasión y admiración por la campaña que se defendió) genera conciencia y participación del entorno, lamentablemente es la inmensa minoría, los demás, la mayoría, tenía cosas más importantes que pensar, como buscar el cirujano de fama, el nuevo procedimiento de rejuvenecimiento no invasivo, el partido de futbol de otro continente, la rumba del fin de semana (no es que esté mal, cada cual piensa como se le venga en gana, pero las elecciones afectan el futuro de todos, y no en exclusiva de los twitteros), en fin muchas otras actividades muy enriquecedoras para el espíritu y el devenir en sociedad.

Pocos estaban interesados en la valoración, en el problema tan grande que posee Medellín con la movilidad, el medio problemita de carreteras en Antioquia, la inseguridad que afecta, desde el que se gana un mínimo, hasta el que se gana el máximo (en un artículo anterior, hablé del tema de los celulares y portátiles) en el desempleo y falta de oportunidades en la supuesta ciudad donde se obra amor, a poquitos les importó el informe de personería, de procuraduría, la rendición de cuentas municipal (por todo lo demás, un circo, con tres payasitos muy bonitos y bien pintados) las constantes denuncias del Cebollero y los jefes paras, las denuncias de Bernardo Alejandro Guerra, los gusanitos en la comida, con el dinero de sus impuestos y los míos, la falta de efectividad en las obras públicas, los retrasos, el eterno Metro-Plus y el atentado en contra de los transportadores, violentando por parte del “señor” alcalde, las promesas hechas para operar el sistema nuevo, allá se hicieron sentir el viernes pasado, bloquearon la Alpujarra de una manera pacífica, (no falta el buen, provocador de parte y parte, más de la administración, para sacar en los medios que los “buseros” son unos animales) pero me dejó sin palabras, ver que no estaba ni Caracol, ni RCN, ni Telemedellín, cubriendo la noticia, como si lo hicieron de los pocos que apoyaron al buen e inocente alcalde, en la audiencia pública, todo se tiene que admitir, pero es que se pagó mucha pauta publicitaria en esos medios, y dar una noticia en contra de Elmo, sería dañar las relaciones con la administración.

La educación parece estar diseñada para no protestar, para no decir, no hablar, no pensar, ser una maquina que contesta ECAES, parece ser que jamás nuestros niños tendrán un cielo, donde pueden ser educados coherentemente, con argumentos y condiciones democráticas que les permitan diferencias entre lo real y lo presunto, lo siento por ellos, y por mi generación, no nos educaron “pa’ semilla”, quizás para insultar y dedicar horas enteras a criticar al que crítica.  @juancaval

Nota: Gracias a los twitteros que dejan sus comentarios, es un honor increíble contar con muchos de ustedes y conocerlos por ese medio, gracias también a los que dejan sus malos comentarios, no saben de la manera que me hace reír, y lo importante que me hacen sentir para sus vidas, al tomar el tiempo de insultarme y hablar mal de lo que escribo y pienso, me hacen promoción constante, eso se nota en el número de lectores, un saludo muy grande de parte del casi músico (es verdad) casi escritor (más verdad todavía) casi abogado (ahora abogado).

Este es un espacio de opinión que refleja exclusivamente el punto de vista de su autor. Para nada compromete el criterio editorial de Minuto30.com

Deja tu comentario

Te puede interesar

  • Maradona el humano

    Hablar de Diego Armando Maradona Franco es un reto para quien desee hacerlo de forma objetiva. Fue una celebridad que ...

  • Otra de sus mentiras

    Con el tapabocas oficial, portando la nueva ‘sagrada’ del Deportivo Independiente Medellín, me encontré solo y c...

  • La vacuna que quemó a Trump

    Las recientes declaraciones post elección de Donald Trump , mixtura de nostalgia ,desazón , rabia , decepción  y ...


Suscríbete a nuestros boletines

Recibe todos los días las noticias más relevantes de Minuto30.com

Instala nuestras Apps

Todas las noticias de Minuto30 en tu bolsillo
  • Minuto30 para Android
  • Minuto30 Play para Android
  • Minuto30 Play para iOS
  • Síguenos en las redes

    Minuto30.com
  • Minuto30 S.A.S - Copyright © 2020 | Superintendencia de Industria y Comercio - Nit: 900604924-8 | Medellín - Antioquia, Colombia | info@minuto30.com