Ocupados bienes del extraditado narcotraficante Fabio Ochoa V.

La Policía Nacional a través de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (DIJIN), ocupó con fines de extinción de dominio 116 bienes pertenecientes al narcotraficante que perteneció al desaparecido cartel de Medellín Fabio Ochoa Vásquez; las propiedades están avaluadas en 11.520 millones de pesos.

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En coordinación con la Fiscalía 21 Especializada adscrita a la Unidad Nacional para la Extinción del Derecho de Dominio y contra el Lavado de Activos, la DIJIN adelantó labores investigativas orientadas a recopilar documentación de carácter financiero, tributario, patrimonial y mercantil relacionada con los bienes de Fabio Ochoa Vásquez y su núcleo familiar, permitiendo identificar: 150 acciones, cuatro fincas, cuatro vehículos, tres establecimientos de comercio, una casa y un lote de terreno avaluados en $ 4.510.000.000 de pesos, propiedades ubicadas en los departamentos de Antioquia, Córdoba y Bolívar.

Los bienes fueron objeto de la medida cautelar luego de verificarse por parte de las autoridades competentes que fueron adquiridos con dineros provenientes de actividades relacionadas con el tráfico de estupefacientes. De esta forma la Policía Nacional avanza en el debilitamiento de los emporios económicos del narcotráfico.

En Cartagena la Dirección de Investigación Criminal e INTERPOL ocupó una isleta en jurisdicción de Barú a nombre de una sociedad que pertenece a Ochoa Vásquez, allí fue objeto de extinción de dominio una casa avaluada en seis mil millones de pesos. Los bienes están representados en casas, fincas agrícolas, lotes, automóviles, sociedades comerciales y acciones.

Fabio Ochoa Vásquez, uno de los primeros grandes capos del narcotráfico, fue acusado de enviar hacia los Estados Unidos de América cerca de 30 toneladas de cocaína utilizando rutas aéreas y marítimas junto con traficantes mexicanos del cártel del milenio. En septiembre de 2001 fue extraditado desde Colombia hacia los Estados Unidos y condenado a 30 años de prisión en el 2003 por los delitos de trata de personas, conspiración y distribución de cocaína.

Como resultado de su accionar delictivo, ésta persona logró acumular una amplia fortuna económica la cual fue insertada al sistema financiero colombiano, mediante la compra, venta y administración de bienes muebles e inmuebles, los cuales fueron adquiridos bajo la modalidad de testaferrato, afectando así el sistema económico y social del país.