No tiene buenos augurios el horóscopo taiwanés para el nuevo Año del Cerdo

Taiwan gears up for Chinese New Year
Taiwan gears up for Chinese New Year

El horóscopo chino de Taiwán, muy seguido en el país, advierte de que el nuevo Año del Cerdo será un período marcado por la “inestabilidad” y las “revueltas”, con desaceleración económica incluida, lo que exigirá fortaleza y resistencia por parte de la población.

“El cerdo es símbolo de paz por fuera, pero por dentro imperará el peligro, la inestabilidad y la decepción. Habrá conflicto y falta de armonía en las relaciones internacionales, aunque no todo saldrá a la luz”, aseguró a Efe el maestro de geomancia Tsai Shang-ji.

En Taiwán, el Año Nuevo Lunar, que se celebra el 5 de febrero, es una época de augurios y supersticiones, en la que la población acude a templos y adivinos, especialmente cuando su signo del zodiaco trae malos presagios.

Para Tsai, este nuevo año no traerá prosperidad, debido a que la economía mundial “sufrirá debilidad, habrá tormentas e inestabilidad y la gente se sentirá sola y sin protección”.

“Es un año para contar con las propias fuerzas y no esperar ayuda externa”, agregó el maestro.

En algunos lugares estas penurias económicas desencadenarán “revueltas populares y castigos en las urnas a los partidos en el Gobierno”, aunque no todo el mundo lo sufrirá del mismo modo, “ya que dependerá de su signo zodiacal chino”, precisó Tsai.

En ese sentido, los signos de peor augurio serán el del Mono, que apenas tendrá energías para cumplir sus deseos y deberá aprender de sus fracasos; el de la Serpiente, que tendrá que mantener un perfil bajo; y el del Cerdo, que necesitará fortaleza, afirmó el maestro Yang Ju Shi, del templo San Yu Gong, en Taipei.

La suerte, por el contrario, soplará sobre los nacidos bajo los signos del Tigre, que contará con ayuda de personas importantes; del Perro, que tendrá unas buenas perspectivas profesionales, y del Dragón, que disfrutará de fortuna en el amor, añadió Yang.

Los dos maestros aclararon que las predicciones sólo muestran líneas de influencias y que lo más importante es mantener la claridad mental y reaccionar de acuerdo con las circunstancias personales, sin ir contra los flujos naturales de las cosas.

A pesar de la modernización que palpita en la isla, en Taiwán todavía pervive la tradicional astrología china, con su calendario lunar -que combina los doce animales del zodiaco chino y los cinco elementos de la naturaleza-, además de la geomancia y otras tradiciones.

Con todo, el horóscopo ligado al calendario lunar y las costumbres relacionadas con la astrología no tienen la misma influencia en todos los isleños, siendo menor entre los más jóvenes.

“Leo el horóscopo chino, pero lo tomo como una advertencia sobre los peligros y las tendencias favorables, no como un destino fatídico”, explicó a Efe Alice Chang, una empleada en una multinacional.

Una de las tradiciones más influyentes y presentes en la isla es la geomancia, que dicta la orientación de los edificios y la distribución de las habitaciones y muebles de las viviendas.

“Yo no creo en esas cosas del calendario, pero en la geomancia sí, porque afecta el precio de las viviendas y a la suerte”, apuntó la empresaria Li Wei.

El horóscopo chino también influye en la planificación de los nacimientos y en la elección de parejas, negocios o hasta profesiones, y aquellos nacidos bajo signos zodiacales de buen augurio son mirados con admiración y envidia.

Esta importancia del horóscopo se materializó en fuertes repuntes en los nacimientos en Taiwán en el 2000 y el 2012, los últimos años del Dragón -un símbolo de poder y éxito-, ya que los padres querían tener hijos destacados y existosos.

Otras supersticiones, como por ejemplo la mala suerte ligada al número “cuatro” -homófono de muerte-, hace que las viviendas en el cuarto piso o el número cuatro de una calle sean más difíciles de vender, indicó a Efe Elena Yang, una agente inmobiliaria de Taipei.

“En el mes de los espíritus -el séptimo en el calendario lunar- tenemos muchos menos clientes, porque no es de buen augurio cambiarse de vivienda”, señaló Yang.

Unas reglas de compatibilidad entre signos que también afectan a las relaciones sentimentales, cuestión a la que los isleños de mayor edad confieren una importancia capital, al contrario que las nuevas generaciones.

“Mis padres siempre me preguntan por el signo de mis posibles parejas y me recuerdan las compatibilidades e incompatibilidades, pero a mí no me importa. Si estoy enamorada, cualquier signo será compatible”, dijo Li Ruo-yu, una joven diseñadora.

EFE