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Opinión

La economía norteamericana, un desorden incontrolable

Por: Nicolás Martínez

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Hace solo unos días, el CEO de JP Morgan, Jamie Dimon, comentó que el repunte económico post pandemia podría durar hasta 2023, pronosticando una fuerte recuperación económica frente al exceso de ahorro, estímulo, flexibilización cuantitativa (QE) y vacunación masiva.

Hace menos de un mes, la OCDE, compartiendo el optimismo de Dimon, dmencionó que el estímulo de Biden impulsará la recuperación global post-Covid. Lamentablemente, tanto Dimon como la OCDE están ignorando la realidad de la economía norteamericana.

Esta mal llamada recuperación económica que se pronostica en los EE. UU. No podría estar más alejada de la realidad, en la práctica la economía en sí no es solo débil sino un desorden incontrolable. El “repunte económico” Biden-Yellen-Powell es tan solo el gasto de la excesiva flexibilización cuantitativa (QE) y la expansión monetaria implementada por la reserva federal.

La preocupación radica en el hecho de que es la excesiva ampliación de la oferta monetaria, lo que impulsa el aparente semblante de crecimiento económico, cuando en realidad es solo una burbuja catastrófica esperando implosionar. Más pronto que tarde, los precios al consumidor se dispararán, y será en ese momento, que tanto Powell como los mercados aceptarán cuán dañada está la economía de los Estados Unidos; desafortunadamente para ellos, la Reserva Federal no tendrá las herramientas para contrarrestar la incontenible inflación.

Lo que Powell tiene que hacer es revertir todas las políticas implantadas y hacer estallar la burbuja antes de que colapse. Tendrán que empezar por contraer la masa monetaria, permitiendo al mismo tiempo que suban las tasas de interés, lo que obligará al Gobierno de los Estados Unidos a recortar considerablemente el gasto publico.

Además de esto, Biden tendrá que abandonar los estímulos futuros y eliminar los prometidos en el pasado. En última instancia, las únicas dos salidas serán recortar sustancialmente el gasto público o aumentar los impuestos tanto al estadounidense promedio como a las elites, algo que difícilmente sucederá. Lo que en efecto está sucediendo es que el gobierno se financia a sí mismo a través de la expansión monetaria, lo que esencialmente deja a la economía en piloto automático hacia una inflación incontrolable.

Si uno retrocede hace una década, la Reserva Federal, presidida entonces por Ben Bernanke, dijo exactamente lo mismo sobre la crisis hipotecaria en las primeras etapas de los subprime, «Los problemas de las hipotecas subprime no dañarán seriamente la economía», o «nosotros no esperamos afectaciones significativas del mercado subprime al resto de la economía o al sistema financiero”.

Se equivocaron por completo, la crisis estalló y el resto es historia. Esto es exactamente lo que está sucediendo ahora, con Powell en lugar de Bernanke, y estímulos en lugar de subprimes, “Necesitamos más estímulos, la inflación no es una preocupación”, como argumentó el chair de la Fed en enero.

No hace falta ser un genio para entender lo que dice la junta: «El aumento de los precios será transitorio». ¿Cómo saben que es transitorio? ¿Al igual que cuando Bernanke dijo que se limitarán las hipotecas de alto riesgo? De hecho, esta inflación es tan transitoria como se contuvieron las hipotecas de alto riesgo en ese entonces.

Con toda la incertidumbre y ante una inflación creciente e incontrolable, el oro, que históricamente ha sido la principal cobertura contra la inflación, está constantemente disminuyendo su valor junto con varios metales preciosos, esto se debe a que los mercados mantienen expectativas sobre Jerome Powell y su capacidad para contrarrestar la inflación.

Es cuando los mercados y las instituciones se dan cuenta de lo impotente que es la Reserva Federal, que estos comodities se dispararán y el dólar estadounidense colapsará.

La opinión del autor de este espacio no compromete la línea editorial de Minuto30.com

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