En Washington se aprobó una ley que permitirá convertir a los fallecidos en ‘compost humano’

Cortesía

El gobernador de Washington, Jay Inslee, aprobó una ley que por primera vez en Estados Unidos permitirá una tercera alternativa al entierro tradicional o a la cremación, la cual se basa en un proceso de descomposición acelerado que convierte los restos en ‘compost humano’ en alrededor de un mes.

Esta nueva alternativa supone una opción más ecológica a las tradicionales, mermando la cantidad de CO2 (dióxido de carbono) que se libera a la atmósfera.

Según Katrina Spade, la fundadora y directora de Recompose, “si todos los residentes de Washington optaron por la recomposición tras su muerte, salvamos más de medio millón de toneladas métricas de CO2 en tan solo en diez años, lo equivalente a la energía requerida por 54.000 hogares en un año”

De esta manera los cuerpos no ocuparía un espacio, tampoco se filtrarían sustancias químicas al suelo como suele ocurrir en el entierro tradicional y se reducirían las emisiones de CO2 producto de la cremación.

Durante el procedimiento el cadáver se introduce sin embalsamar en una cámara de compostaje acompañado de varios elementos orgánicos, dejado como resultado 0.76 metros cúbicos de tierra fértil en alrededor de 4 a 6 semanas.