Coordinó el empalme en la Secretaría de Movilidad y se convirtió en uno de sus asesores más respetados por la vasta trayectoria académica (profesor de la Universidad Nacional durante 35 años) y su condición de ex alcalde de la ciudad, en el equipo de Antanas Mockus.

Por Edgar Artunduaga
Paul Bromberg (60 años) considera hoy que Petro es un guache, al que no se le puede competir en esa materia. “Siempre ganará él”, dice.
“Yo creía que era posible dentro de la administración, en particular en la Veeduría, convencerlo de algunas cosas equivocadas que había planteado en su plan de desarrollo…pero Petro no oye”.
Bromberg niega que tenga cuota alguna en el gobierno Distrital y menos en la Secretaría de Movilidad, a propósito de comentarios en ese sentido.
Todo lo contrario, anota. “Yo le pediría a Ana Luisa Flechas que renuncie porque hoy el Secretario de Movilidad es Petro, no ella”.
“Petro interfiere en todo. Toma decisiones por Twitter, en ruedas de prensa. Uno se pregunta quién firma a la postre esas decisiones, algunas de las cuales constituyen detrimento patrimonial”.
-Son chifladuras del Alcalde, afirma. Y las consecuencias de esas chifladuras serán enormes. Hay que preguntarse quién cargará con ellas, quién será el responsable jurídico.
-Lo del tranvía es una chifladura ¿de dónde lo sacó? Lo convirtió en el eje del problema de la movilidad en Bogotá. ¿Cuándo? ¿Dónde están los estudios que sustentan eso? Que Petro propone hacer un Metro desde el profundo sur al profundo norte, a 35 millones de dólares kilómetro. ¿Lo pretende hacer? ¿Eso es cierto? ¿Ana Luisa Flechas firma eso o lo firma Petro? Yo le diría a Ana Luisa, que se niegue a firmar.
¿Está chiflado Petro?
No. Pero gobierna por chifladuras.
¿Quiénes son los culpables terrenales de las inundaciones y sus estragos en Bogotá?
Son los terratenientes urbanos, pero desde comienzos de los 60, cuando las ciudades comenzaron a crecer de manera descomunal. No se dieron urbanizaciones por invasión sino que se dieron urbanizaciones por loteo pirata. En esas zonas donde viven los pobres, son las zonas en las cuales hay inundaciones.
¿Por qué echarla la culpa a todos los gobiernos anteriores?
Sí. La culpa toda es de los conquistadores. En algunas ocasiones sí es de lo que viene de atrás. El gran problema es cómo se organizó la ciudad.
¿Por qué sigue en la Universidad Nacional?
Yo he trabajado en cinco universidades y no he encontrado mejores y peores estudiantes que los de la Nacional.
Lo más destacado es la libertad de cátedra que a veces, efectivamente se convierte en libertinaje. Sé de otras universidades donde los profesores son llamados a rendir cuentas por lo que dicen en clase. Es muy común en la universidad privada.
¿Sabe de una?
Sé de varias pero no lo digo.
¿Qué opinión tiene de la reforma educativa?
No resuelve ningún problema. A mí me pareció equivocado lo que finalmente ocurrió. La sociedad tomó un camino absurdo, aplazarla para siempre.
¿Por culpa de quién?
Por culpa de los bochinchosos estudiantes. Se volvió de moda. Aquí hicimos nuestro propio movimiento postmoderno, que son los muchachos en la calle que no saben de nada, proponiendo la reforma. Si son tan buenos…deberían darles el diploma de una vez.
Nos quedamos sin nada. Las directivas universitarias no estaban de acuerdo con la reforma, pero entendían, porque ellos sí conocen cómo es la cultura democrática, que el Congreso era el escenario para la discusión, no la plaza pública ni los trancones. Lo peor para la universidad pública era no sacar nada y lamentablemente así fue.
¿Hablando de movilidad, en lo que usted se ha vuelto experto, qué hacer con las motos?
Casi todos los expertos en tránsito, reniegan de la moto. El problema es que los pobres tienen acceso a ella y vamos a tener dos millones de motos en la ciudad.
La solución es prohibirlas, dicen los expertos. Los colombianos somos conservadores. Cada vez que vemos algo feliz, suponemos que es malo. Yo pienso, en cambio, que hay que buscar salidas inteligentes, afortunadas.
¿Cuál su balance de los 100 primeros días de la Administración de Petro?
Estos días han mostrado el carácter de Petro, pendenciero, lleno de chifladuras, retador.
Lo peor del Gobierno de Petro es Petro. El gabinete está medio juiciosamente trabajando las cosas, pero el alcalde ha sido el problema.
Él emprendió dos peleítas chiquitas fáciles, que fue lo del desarme y lo de los toros. Era muy fácil de ganar.
¿No le gusta lo del agua?
Lo del agua no lo hizo él. Fue un acuerdo del Concejo, del año pasado. Fue aprobado durante el Gobierno de Clara López.
¿Usted le apuesta a que fracase Petro?
No. Yo no le apuesto a nada. Todo el mundo preferiría que la ciudad marchara bien. Si me pregunta qué va a pasar en Bogotá en los próximos 4 años, yo digo que seguirá en la declinación que ya llevaba en 8 años.
¿Es decir que con Petro vamos a empeorar?
Sí.